Casi todo el mundo conoce Archena por su prestigioso Balneario de aguas termales, uno de los más antiguos de Europa. Sin embargo, quienes solo se quedan en las piscinas se pierden una villa repleta de historia templaria y hospitalaria, paisajes de huerta milenaria y rincones con un encanto único.

1. El Balneario de Archena y su pasado romano

No se puede entender Archena sin sus aguas sulfurosas que brotan a más de 50ºC desde las entrañas de la tierra. Utilizadas ya por íberos y legiones romanas en el siglo I a.C., el complejo termal conserva vestigios arqueológicos fascinantes integrados con arquitectura modernista de finales del siglo XIX y principios del XX, como el Hotel Termas y su cúpula mozárabe.

2. El Paseo Fluvial de los Poetas

Uno de los mayores atractivos al aire libre de Archena es su Paseo Fluvial a la orilla del Río Segura. Una senda verde flanqueada por cañizares y arbolado de ribera donde placas de piedra reproducen versos dedicados a la belleza del valle por insignes poetas como Vicente Medina.

Sendero fluvial del río Segura en Archena
El Paseo Fluvial de Archena: una senda verde protegida para pasear junto al río Segura.
Rincones Naturales

Al atardecer, la luz del sol se filtra entre las cañas y crea reflejos espectaculares en el agua. Es el momento perfecto para avistar aves acuáticas como garzas reales, martines pescadores y ánades.

3. La Iglesia de San Juan Bautista y la Orden de Malta

En pleno corazón urbano se erige la Iglesia Parroquial de San Juan Bautista, construida en el siglo XVIII sobre un templo anterior de la Orden Militar de San Juan de Jerusalén (Caballeros de Malta), señores feudales de Archena durante más de cuatrocientos años. Su interior alberga valiosas tallas procesionales y un retablo de gran mérito artístico.

4. El Museo de Archena

Ubicado junto al cauce del río, este moderno espacio museístico recorre las diferentes etapas del poblamiento en la comarca: desde los ajuares funerarios del Cabezo del Tío Pío (con el famoso Vaso de los Guerreros) hasta la evolución del termalismo y las tradiciones huertanas.

5. La Noria del Acebuche y el Parque de la Marquesa

La agricultura de regadío tradicional precisaba elevar el agua del río hasta los bancales superiores. La Noria del Acebuche es testigo vivo de este ingenio hidráulico. Junto a ella, los jardines del Parque de la Marquesa ofrecen un oasis de sombra con árboles monumentales centenarios.

Noria tradicional y huerta de Archena
Patrimonio hidráulico: sistemas de elevación de agua que dieron vida a la huerta tradicional.

6. Descubre la historia viva de Archena con un guía oficial

Pasear por Archena conociendo los misterios de los caballeros hospitalarios, las anécdotas de sus personajes célebres y las leyendas del río transforma un simple paseo en una vivencia inolvidable. En Archetour Original te acompañamos durante 2 horas para revelarte los secretos que no aparecen en las guías convencionales.