La Región de Murcia es conocida como la Huerta de Europa, pero en ningún lugar se siente esa identidad con tanta pureza como en los fogones del Valle de Ricote. Aquí la cocina es devoción por el producto de temporada, el fuego lento y las recetas transmitidas de generación en generación.

Los 6 platos imprescindibles del Valle de Ricote

1. El Zarangollo Murciano

La máxima expresión de la sencillez huertana: calabacines tiernos recolectados por la mañana, cebollas dulces pochadas pacientemente en aceite de oliva virgen extra y huevos camperos recién cuajados. Cremoso, suave y con un sabor inolvidable servido sobre pan de pueblo tostado.

2. Michirones con chorizo y panceta

Un guiso tradicional de habas secas cocinadas a fuego lento con tocino, chorizo, hueso de jamón y una generosa pizca de pimentón de Murcia y guindilla. Perfecto para reponer fuerzas tras una mañana de caminata por los miradores.

Tapas y platos tradicionales del Valle de Ricote
Guisos y tapas típicas de la comarca con productos frescos recién cosechados.

3. Arroz con Conejo y Serranas al Sarmiento

En los pueblos del valle el arroz no se hace con gas: se cocina sobre brasas de sarmiento de vid, lo que impregna al grano de un sutil toque ahumado. Las 'serranas' son caracoles de monte autóctonos alimentados de romero y tomillo.

Elaboración del arroz al sarmiento en el Valle de Ricote
El fuego de sarmiento le aporta al arroz un aroma y textura únicos imposibles de imitar.

4. Marinera Murciana

El aperitivo rey e indiscutible: una rosquilla crujiente alargada sobre la que reposa una generosa capa de ensaladilla rusa artesanal y coronada por una anchoa en salazón del Cantábrico.

5. Cordero lechal al horno

Asado lentamente en cazuela de barro con patatas panaderas de la huerta, ajo, vino blanco y hierbas aromáticas de la sierra circundante.

6. Paparajote tradicional con café de puchero

El postre más emblemático: hojas tiernas de limonero rebozadas en una masa de huevo, leche y harina, fritas en aceite caliente y espolvoreadas con azúcar y canela molida. Advertencia de viajero: la hoja no se come, ¡sirve únicamente para impregnar la masa con su aroma cítrico!

En nuestra experiencia Acho, ¡qué rico! combinamos un tour guiado panorámico por los miradores del valle con una mesa reservada en los mejores restaurantes colaboradores, con un menú degustación exclusivo de 4 platos y maridaje incluido.